Tinta y Mierda

Tinta y Mierda

miércoles, 9 de agosto de 2017

Fragilidad

Arrastré mis pies
sin medir el tiempo,
sin contar las lágrimas
hasta llegar a la puerta.

Miré por un par de segundos,
la chapa, el timbre, la cerradura, la puerta,
el foco, el tapete, la vida.
Todo parece tan normal.

Me duele que todo sea tan frágil.

Abrí lentamente,
esperando que de un momento a otro
salieras a mi encuentro,
ladrando, moviendo la cola,
esperando para estar entre mis brazos,
y perdernos en el tiempo.

La casa luce tan vacía.

Arrastré los pies por toda la casa,
mimetismos incómodos.
Abrí todas las puertas
y esperé.

Esperé por mucho tiempo,
a que salieras,
agacharas un poco la cabeza
y me dijeras con tus ojos cristalinos que todo va a ir bien.

Esperé por demasiado tiempo.

A veces

me duele que todo sea tan frágil.