Tinta y Mierda

Tinta y Mierda

domingo, 31 de mayo de 2015

Puedo

Puedo intentar tan solo vomitar
alcohol devastando mis entrañas
recordando secuencias extrañas
para así quizá poderte olvidar.

Puedo perder el conocimiento
confundir el olor a cerveza
pútridos sabores a cereza
de tus dulces labios sin aliento.

Puedo simplemente embriagarme
esperar el momento y colocarme
sentir tu fragancia, deleitarme.

Puedo dejar pasar las noches
agonizantes miles reproches
arrancar esos cientos de broches.

viernes, 22 de mayo de 2015

Desecho

lee y vomita:

Llegaste un día nublado de otoño,
parecía estar todo bien para ti,
un par de caguamas bajo el brazo,
y la necesidad de perderte dos horas en el tiempo a mi lado.

Parecía que nos conocíamos de toda la vida,
me hablabas de tu novio y de los problemas cotidianos,
me ponía serio,
yo te hablaba de mis amores fallidos, perdidos,
de mi puta depresión,
solo sonreías;
al final terminábamos besándonos y haciendo el amor.

Tomábamos café y fumábamos como nadie ha fumado nunca,
caminábamos por los linderos de la locura,
nunca de la mano.

Me sentía feliz aunque solo fueran dos horas cada mes.

Ahora vienes y me dices que no funciona,
que ya no funciona, que no soportas los celos,
yo no soporto los celos,
podríamos estar juntos, ¿sabes?
No es así como funciona mi amor.

¿Y ahora?
¿Dime que vergas hago con esta puta desesperación?

jueves, 14 de mayo de 2015

InDestinos

A Evelyn Martínez

Trasplante de corazón de perro,
corten el pecho y dejen que el órgano tome su lugar
entre sentimientos, resentimientos y dolores,
espasmos esporádicos en lo que se acostumbra.

¡Victoria!, el corazón late.

Abro los ojos,
están enlagañados,
pegados,
tengo el cuerpo entumido,
el pecho cicatrizado.
El débil martilleo retumba en mi caja toráxica,
respiro, siento, miento, odio, duele.
Camino por paisajes desconocidos,
transfigurados.
Cruzo la mirada con la mujer mas hermosa que jamás vi,
me sonríe tímidamente,
le sonrío,
es jodido saber que nunca la volveré a ver,
¡Puto destino!
Tengo que hacer algo,
desatar la mancuerna efímera del corazón calapsado
demostrarle con ladridos lo que puedo hacer por ella,
acicalar y detonar el amor secuenciado,
pienso, solo pienso,
¡Lo tengo!
¡Si!
Seguir caminando, ladrando, vomitando.
¡Puto destino!