Tinta y Mierda

Tinta y Mierda

viernes, 26 de diciembre de 2014

Suicidio colectivo

Ocasión precisa, incontrolable,
una vida sumisa, insoportable,
mírame a los ojos, no tiembles,
que se acaben las penas que sostienes,
en un golpe rápido, violento,
termina con tu vida, quédate sin aliento,
expulsa la vida violentamente,
apaga, apacigua, libera tu mente.
El choque es inevitable, inesperado,
la sensación contagiosa de esperar un milagro.
Abre los ojos, no es un sueño cualquiera,
abre las manos, que no hay quien llore si te perdiera,
no hay quien añore lo que antes fuiste,
tomaste mi pecho y lo abriste,
solo la penumbra en un corazón que no habité,
y la paz de mi alma que jamás alcancé.
Machaca mi sentir, revientalo en mi razón,
déjalo salir, es esta mi ultima contracción.
Alejado inútilmente de tu lado, sintiendo que aun respiro, 
sin darme cuenta que en realidad ya no existo.

Antonio Piña - Everardo <<Perro Rabioso>> Martínez

martes, 9 de diciembre de 2014

Presentación

lee y vomita:

-Mira mamá, el es Everardo, el chico del que te hablé.
-Mucho gusto señora.
-Mjum.
-¡Hay mamá!
-Mucho gusto joven. ¿y que van a hacer o qué?
-Vamos a estar aquí en la casa, veremos una película, y ¿no se si pueda quedarse a comer?
-Aja, está bien.

Estaba nervioso, no sabía lo que podría pasar. Miraba constantemente a la puerta, de un momento a otro ésta podría abrirse.
"Ven tócame, desnudame, hazme tuya", la voz sensual y su desnudez no evitaban que sintiera miedo. La adrenalina del momento recorría todos los poros de mi cuerpo, sin embargo la excitación era más fuerte que yo.
Puse mis labios sobre los suyos, temblando recorrí su cuerpo, poco a poco. "No tiembles", me dijo al oído, lo que hizo que mis manos se movieran mas rápido, arítmicamente.
Burdamente fui retirando su ropa, mientras me despojaba de la mía; me caí un par de veces, pero al final estábamos desnudos, lucia hermosa, pechos firmes y bien torneados, piernas largas y fuertes, poco bello en el pubis, su cabello caía a caudales sobre sus hombros. No pude resistir y la besé con toda la pasión que podía albergar mi ser. Mi pene tardó un poco en entrar, cuando lo conseguí nos fundimos en uno solo, moviéndonos inexpertamente mientras nos seguíamos besando. El orgasmo llegó en diferentes momentos, haciéndonos vibrar.
Por un momento lo olvidé todo, pero cuando escuche su voz en la sala, sentí que el corazón saldría corriendo en cualquier momento de mi pecho.

-¿Mamá, estas es casa?

temblaba aún mas.

-¿Mamá?
-Hija. Aquí en la cocina.
-¿Everardo? ¿Que haces aquí?
-Ham, yo, este, ham...
-El joven vino a buscarte, y le dije que podía esperarte, pero creo que ya se tiene que ir.
-Ham, si, bueno, yo...
-Lo acompaño a la puerta joven.
-Si. adiós.
-Bye.
-¿Te marco?
-Si.

Dimos un par de pasos hasta la puerta, quería abrazarla y volver a besarla, la amaba.

-No vuelva a poner un pie en mi casa joven.
-Pero...
-Adiós.

La puerta casi se estrella en mi cara, no dije nada y salí casi corriendo. Pinche vieja, lo chingón fue que me robé su tanga.

domingo, 7 de diciembre de 2014

Cosas

lee y vomita:

Existen cosas que no puedes evitar,
la excitación al ver unos buenos muslos,
que se te pare la verga en las mañanas,
pedorrearte mientras duermes,
que te apeste el hocico,
ganar un sueldo de mierda,
que tu jefe te trate como basura,
beberte la quincena.
Serle infiel a tu pareja,
comer tortilla,
caminar con la vista agachada
camino a ninguna parte,
detestar a las personas,
tomar Coca en todas las comidas,
echarle chile a todo,
amar a la persona equivocada,
quitarte la playera cuando estas alcoholizado
y hacer el ridículo,
tentar a la muerte,
rezarle a la Virgen de Guadalupe,
escribir tanta pendejada.

Bueno, lo último olvídalo.

martes, 2 de diciembre de 2014

Alterna-dos

lee y vomita:

Dijiste cosas que no entendí,
dejé que tu dulce voz
y lo tierno de tu mirada
invadieran mi colapso nervioso.
Veía como se movían tus labios,
pero no quería escucharte,
quería besarte,
lo adivinaste y desviaste la mirada,
sonreí un tanto perturbado.
-Cinco minutos son suficientes-
Creo que no entendiste,
solo sonreíste
tus ojos se hicieron pequeños.
Dijiste cosas que no escuché,
en un momento te pusiste de pie,
el escalón me separaba de ti.
Sabia que te marchabas.
-Suele suceder-
Sonreí a mis adentros,
extendiste los brazos,
y me dejé llevar,
pasé mi mano por tu rostro,
pero no conseguí tocarte,
te desvaneciste al contacto con mi piel.
-Suele suceder-
Cubrí mi cara con mis manos,
y me tendí en la banqueta,
esperando que los sueños me conduzcan a tu lado,
a una realidad alterna, alterada.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Yo, soy

lee y vomita:

Mírame,
este soy yo.

No puedo pasar un día sin sonreír,
aunque tenga el corazón roto,
aun cuando las lágrimas están por brotar.

No me gusta decir lo que no siento,
aun cuando no tengo a quien decírselo,
con quien compartirlo.

Me gusta vestir cómodo,
holgado, desfachatado, pandroso,
desaliñado, mugroso, extraño,
que mas da.

Mi pelo es una enramada,
que crece y crece, se enreda y enreda;
se fusiona lentamente con los pelos
que nacen de mi mentón cicatrizado.

Soy un maldito egoísta hijo de puta,
reestructuro mis tiempos a mi conveniencia.

No puedo amarte, ya que no puedo amarme,
no quiero que estés a mi lado, no quiero,
ya que solo haría de tu vida una mierda.

Ahora entiendo porque me he quedado solo
porque tengo que quedarme solo,
has algo por ti, y aléjate de mi.