Tinta y Mierda

Tinta y Mierda

lunes, 28 de febrero de 2011

Veloz


Conducía plácidamente por el camino del dolor,
Recordaba con fulgor el día que había terminado,
Sonreía cuando a mi cabeza llegaba la imagen
De las cantidades industriales de alcohol que había ingerido,
El cigarrillo en mi mano quemo velozmente mis dedos,
Y mi pie se ponía cada vez más tenso,
Sentía el pie con un peso ascendente, un peso fulminante,
Todo esto hacia que mi corazón reparara como gallina renga,
Las manos sujetadas firmemente de este círculo,
La calle me iluminaba con su hermosa obscuridad,
Por un momento cerré mis ojos como tratando de despertar,
Los abrí y ahí estaba ella enfrente de mí,
No tuve tiempo de reaccionar, el golpe brutal aboyo mi auto,
El golpe brutal aboyo su vida,
El grito desgarrador aun lo tengo en mis tímpanos,
La sangre bañando mi auto ceremoniosamente,
El temblor en mi cuerpo era producto de mi nerviosismo,
No pude encender a mi compañero,
No pude moverme, estaba petrificado,
Convaleciente al lado de mí estaba esa pobre mujer,
Luchando por su vida, gritando por su vida,
Me acerque a unos cuantos centímetros,
La vi con ternura, la mire con lastima, me acerque un poco mas
Para poder observar su cara ensangrentada,
Para poder decirle al oído,
-¡cállate y muérete perra!
A la par me aleje y patee con brutalidad su cabeza,
Repetí la acción dos veces más hasta que dejo de moverse,
Las lágrimas corrían a chorros por mis ojos,
No sabía que estaba pasando y no quería saberlo.